LOS JUSTICIEROS DE LA NADA
- Edgar Gómez Romero
- 24 jun 2019
- 2 Min. de lectura
El siguiente fragmento ha sido extraído del libro "Tus zonas erróneas" del autor Wayne Dyer. Pag. 135 -136.
Estamos condicionados a buscar justicia en esta vida; y cuando no lo conseguimos sentidos enfado, ansiedad o frustración. En realidad sería igualmente productivo que buscáramos la fuente de la eterna juventud o algún otro mito por el estilo. La justicia no existe. Nunca ha existido y jamás existirá. Simplemente el mundo no ha sido organizado de esa manera. Los gorriones comen gusanos. Las arañas comen moscas, lo que no es justo para las moscas. Los cuguares matan coyotes. Los coyotes matan tejones. Los tejones matan ratones. Los ratones matan insectos. Los insectos... No tienes más que observar la naturaleza para darte cuenta de que no hay justicia en este mundo. Los tornados, las inundaciones, los maremotos, las sequías, todas esas cosas son injustas.
Este asunto de la justicia es un concepto mitológico. El mundo y la gente vive en él son injustos todos los días. Tú puedes escoger ser feliz o ser desgraciado, pero esta elección nada tiene que ver con la falta de justicia que veas a tu alrededor. Éste no es un punto de vista amargado de la humanidad y del mundo sino que más bien un informe realista sobre lo que es el mundo. La justicia es un mero concepto casi imposible de aplicar, en especial, en lo que se refiere a tus propias opciones de realización y felicidad personales. Pero muchos de nosotros tendemos a exigir que la justicia y equidad sea parte inherente de sus relaciones con los demás. 'No es justo', 'Tú no tienes derecho a hacer eso si yo no puedo hacerlo'.
Éstas son las frases que usamos. queremos justicia y usamos su carencia como justificación para la infelicidad. La injusticia es una constante en la vida, pero con la infinita sabiduría, que acabas de adquirir, puedes decidirte a luchar contra esa injusticia y a negarte a quedar inmovilizado emocionalmente por ello. Puedes trabajar para ayudar a extirpar la injusticia y puedes decidir que no te dejarás vencer psicológicamente por ella. ...Tú decisión de luchar contra ella puede ser admirable, sin duda, pero tu elección de dejarte perturbar por ella es tan neurótica como la culpa, como la búsqueda de aprobación o cualesquiera de los otros comportamientos autoflagelantes que constituyen tus zonas erróneas.
Comentario: La gran mayoría de personas busca a menudo la justicia en cualquier ámbito, porque se cree erróneamente que es lo más lógico y beneficioso para nuestra sociedad. Sin embargo, el autor nos da una gran reflexión sobre este tema. Y es que, debemos aprender que nunca podremos ser justicieros en su totalidad con algo o alguien, ya que es parte de la naturaleza el existir en este ritmo que fluye y no dejará de hacerlo. Podemos pensar entonces que da igual hacer el bien o el mal, por lo que debemos evitar caer en la doble moral y encontrar la paz, no buscando justicia en la vida, sino buscando la justicia en nosotros mismos, nuestra felicidad.
Publicado y editado por Edgar G. Romero.
Fuente: Tus zonas erróneas. Wayne Dyer.
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