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LOS ESTÍMULOS MÁS PODEROSOS

El siguiente fragmento ha sido extraído del libro "Piense y Hágase Rico" del autor Napoleon Hill. Pag. 63.


La mente humana responde a estímulos por medio de los cuales puede ser «excitada» para alcanzar elevados grados de vibración, conocidos como entusiasmo, imaginación creativa, deseo intenso, etc. Los estímulos a los que la mente responde con mayor libertad son:


1. El deseo de expresión sexual.

2. Amor.

3. Un deseo ardiente de alcanzar fama, poder o ganancias financieras, dinero.

4. Música.

5. Amistad entre personas del mismo sexo, o con las del sexo opuesto.

6. Una alianza de «Master Mind» basada en la armonía de dos personas o más que se alían entre sí para el progreso espiritual o temporal.

7. El sufrimiento mutuo, como el experimentado por personas que se ven perseguidas.

8. Autosugestión.

9. Temor.

10. Narcóticos y alcohol.


El deseo de expresión sexual se encuentra a la cabeza de la lista de estímulos, por ser el que con mayor efectividad «eleva» la mente e iniciar el giro de las «ruedas» de la acción física. Ocho de los estímulos de esta lista son naturales y constructivos. Dos de ellos son destructivos. Esta lista se ha presentado aquí con el propósito de permitir que usted efectúe un estudio comparativo de las grandes fuentes de la estimulación mental. A partir de ese estudio, verá con facilidad que la emoción del sexo es, con mucha ventaja, el más intenso y poderoso de todos los estímulos mentales.


Algún sabiondo dijo que un genio es un hombre que «lleva el cabello largo, come con descuido, vive solo y sirve de objetivo para quienes hacen los chistes». Una definición mucho mejor de un genio es: «un hombre que ha descubierto cómo incrementar la intensidad de pensamiento hasta el punto de poder comunicarse libremente con fuentes de conocimiento no disponibles a través de la proporción ordinaria del pensamiento».

Comentario: El autor nos muestra 10 estímulos para incrementar nuestra vibración y tomar acción de nuestros pensamientos. Sin lugar a duda, el deseo sexual es el estímulo más poderoso, porque podemos transmutarlo y redireccionar toda esa energía en la realización de nuestros objetivos. Sin embargo, debemos aprender a controlar todos estos estímulos, ya que dos de estos son destructivos (temor y narcóticos), y que a veces no somos conscientes del daño que nos estamos haciendo. El consejo es simple: Pongamos en práctica los estímulos más poderosos y aprendamos a controlar los destructivos.

Publicado y editado por Edgar G. Romero Fuente: Piense y Hágase Rico. Napoleon Hill.

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