LA PARADOJA DE LA LIBERTAD FINANCIERA
- Edgar Gómez Romero
- 24 jun 2019
- 2 Min. de lectura
El siguiente fragmento ha sido extraído del libro "La conspiración de los ricos" del autor Robert Kiyosaki. Pag. 37 -38.

Si la gente no aprende sobre el dinero, puede terminar canjeando su libertad por un cheque de nómina, un empleo estable y suficiente dinero para pagar sus deudas. Algunas personas pasan toda su vida temiendo que las despidan. Es por eso que, para millones de trabajadores con estudios sólidos, la seguridad financiera es más importante que la libertad financiera. Por ejemplo, cuando yo estaba en la Marina, tenía la sensación de que algunos de mis colegas pilotos querían permanecer en servicio durante 20 años, pero no para pelear por el país sino para recibir de por vida un cheque de gobierno.
En el mundo académico hay muchos maestros que sueñan con la seguridad de un puesto permanente más que con el orgullo de enseñar. La carencia de educación financiera en nuestras escuelas ha dado como resultado que millones de personas libres estén dispuestas a permitir un mayor control del gobierno sobre sus vidas. Como no tenemos suficiente inteligencia financiera para resolver nuestros problemas, esperamos que el gobierno lo haga por nosotros, y con ello entregamos nuestra libertad y le otorgamos más y más control sobre nuestras vidas y nuestro dinero. Cada vez que la reserva federal y el Tesoro de Estados Unidos rescatan un banco, en realidad no se protege a la gente común, sino a los ricos; en cada rescata renunciamos a otra parte de nuestra libertad financiera, y la cantidad que nos corresponde de deuda pública crece y crece.
El hecho de que papá gobierno se haga cargo de nuestros bancos y solucione nuestros problemas financieros personales a través de programas gubernamentales como Seguridad Social y Médica, habla de una forma de socialismo.
Yo creo que el socialismo debilita a las personas y las mantiene así. En el catecismo me enseñaron que no debía regalar pescado a la gente sino a enseñarle a pescar. Pienso que la asistencia social y los rescates ilustran muy bien lo que significa regalar pescado a la gente en lugar de enseñarle a cubrir sus propias necesidades.
Comentario: Desde que nacemos se nos impone seguir ciertas reglas con respecto a nuestra educación y futuro laboral, esto es un crimen, no se puede llamar de otra manera. Nos conformamos con sacar buenas calificaciones en el colegio para ir a una buena universidad y tener un buen trabajo. En la mayoría de los casos los que trabajan hoy en día no aman lo que hacen y no es por la falta de dinero, sino por la falta de vocación. No caigamos en el conformismo y aspiremos a conseguir algo más que un cheque de nómina partiendo de realizar algo que nos apasiona.
Publicado y editado por Edgar G. Romero. Fuente: La conspiración de los ricos. Robert Kiyosaki.
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